Mostrando entradas con la etiqueta Psicoterapias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicoterapias. Mostrar todas las entradas

23 de septiembre de 2013

Cambio vital y ciclo de necesidades


Momentos de grandes cambios en mi vida...cambios personales, familiares, laborales...descubriendo nuevas cosas de mi misma, de mis respuestas, de mis emociones y redifiniendome. 

Momento de preguntarme: quien soy realmente, que necesito, que me gusta, que me hace feliz, con que conecta mi rabia, como gestiono mi tristeza...Y como me dijo un amigo: es hora de ser sincera contigo misma. ¡Mierda! ¡Con lo que nos gusta el autoengaño a las personas!

Es curioso como muchos de nosotros, acabamos la carrera de psicología y nos lanzamos al mundo laboral sin haber hecho ningún trabajo personal. Yo fui una de ellas, lo admito. Pero fui muy afortunada por conocer a la gente adecuada que me hizo reflexionar sobre el camino que tenia por delante y que no había hecho. ¡¡¡Y madre mía!!! Vaya cantidad de caminos. O como dice mi terapeuta, el proceso es como escalar una montaña y no todo el mundo llega a la cima. Algunos tienen suficiente con subir algunos tramos. Otros empiezan a subir y deciden que es más cómodo seguir al pie de la misma. Y claro, yo empecé mi proceso diciendo que lo quería TODO. La luz. La conciencia. La esencia. TODO. Vamos, la cima. La más alta de las cimas. Y ahí sigo...subiendo poco a poco, cayéndome y volviéndome a levantar para seguir subiendo. 


 Y en este proceso...me pregunto: ¿por que en la vía PIR, una vez accedes a la residencia, no te obligan a realizar terapia personal? Desde mi punto de vista es un fallo enorme. Porque sin un trabajo personal...¿como sabes cuando estas proyectando tus cosas en el paciente? ¿como aprendes a escuchar al otro desde la emoción y no desde la mente? ¿como puedes acompañar el proceso de otra persona sin haber realizado el tuyo? ¿con que cara le pides cosas al paciente/cliente que tu no te atreves a hacer? 

Por suerte, en otras áreas de la psicología sí que te piden (o más bien exigen) el camino del autoconocimiento, un proceso de terapia personal. Y la Gestalt es uno de ellos. 

Algunas cuestiones que te dejo abiertas...

¿Conoces el ciclo de necesidades? 
¿Sabes en que momento del ciclo paras tus necesidades?
¿Sabes que son los mecanismos de defensa?
¿Sabes cuales son tus mecanismos de defensa favoritos? ¿En que momento surgen? 
¿Eres más de escupir o de tragar? (¡estamos hablando de psicología ehhhhh cuidadín jijijijij!)
Cuando cubres una necesidad, ¿sientes que nunca es suficiente? ¿O sabes disfrutar del momento y aceptas el final?
¿Guardas secretos? ¿Sabes como influyen los secretos en las dinámicas personales y familiares?
¿Ocupas el lugar que te toca en tu familia? ¿O cumples funciones que no te pertocan? ¿Y como te afecta esto si es así?
¿Conoces tus introyectos? ¿Eres consciente de como te influyen en tu día a día y en tus  relaciones?
¿Puedes expresar tus necesidades o siente que algo te lo impide?
¿Puedes establecer límites a los otros y a ti mismo? ¿Sabes decir no?
¿Estableces contacto visual con los otros? ¿Y contigo mismo? 
¿Escuchas a tu cuerpo y sabes leer lo que necesita?
¿Puedes vivir en el presente o siempre sientes que el pasado y el futuro os arrastran? 
¿Eres capaz de estar en silencio, simplemente estando?


 Licencia Creative Commons

27 de junio de 2013

El efecto de la sombra


 Uno no se ilumina imaginándose figuras de luz, sino tornando la oscuridad consciente
Carl Jung

Hasta hace unos meses  la sombra para mi no significaba nada relevante. Un concepto teórico que te hacen estudiar en la universidad y que piensas que es de lo más inútil (como muchas de las cosas que nos enseñan). Pero cuando te acercas a la psicología holística, más profunda, donde las cosas van más allá de pensamiento- emoción y conducta, te das cuenta de lo importante que es trabajar con la sombra para poder llegar al centro de quién realmente eres, desde la identificación, aceptación y la transformación.

Pero ¿qué es la sombra?
Es uno de los arquetipos de Jung que hace referencia a aspectos positivos y negativos de la personalidad que están fuera de nuestra conciencia, rasgos y actitudes de la personalidad que el Yo consciente no reconoce como propios. No están asumidas en la conciencia por la incompatibilidad con la personalidad predominante.


«La sombra es...aquella personalidad oculta, reprimida, casi siempre de valor inferior y culpable que extiende sus últimas ramificaciones hasta el reino de los presentimientos animales y abarca, así, todo el aspecto histórico del inconsciente...Si hasta el presente se era de la opinión de que la sombra humana es la fuente de todo mal, ahora se puede descubrir en una investigación más precisa que en el hombre inconsciente justamente la sombra no sólo consiste en tendencias moralmente desechables, sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber, instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc.». 
C. G. Jung, Aion, 1951, pág. 379 y s.
Reconocer, aceptar, integrar, enfrentar y trabajar con nuestra sombra es un punto indispensable de todo trabajo terapéutico: la confrontación de la conciencia con su sombra. 
Si no somos conscientes de ella, nos influye en la forma de pensar, sentir, compartir, relacionarnos, sueños, deseos, proyectos, emociones, expectativas.... dirigiendo ella nuestra vida cuando creemos pensar que somos nosotros quién la dirige. 

Os dejo este increíble vídeo de Debbie Ford que explica que es la sombra y como nos afecta de forma muy clara. Y ahora diréis..ui...dura una hora...uffff....y yo os digo: vale la pena cada segundo del documental. Porque conecta directamente con nuestra esencia.



Referencias
Tu Hijo Tu Espejo de Alicia Chavez Martha
Humanismo y Conectividad

 Licencia Creative Commons

20 de junio de 2013

Estrategias para cuidar de uno mismo

Sé mejor malabarista

Honra a esa persona maravillosa que mora en tu interior

Sé consciente de tus reservas de energía

Elige actividades que te devuelvan a la vida

Pide ayuda

Tómate un descanso sabático

Procura estar en contacto con la naturaleza

Escucha música para la paz, la creatividad y la sanación

Convierte en sagrado lo mundano

Créate un refugio

Haz la siesta para despertar al genio que llevas dentro

¡Sencillamente hazlo y deshazte de esos malos hábitos!

Proponte lo que "puedes hacer" y no lo que sabes que "no harás"

Céntrate en realizar pequeños cambios

Abandona el perfeccionismo

Aprende a decir no

Pregúntate: "¿Todavía me estoy divirtiendo?"

Cultiva la aceptación, gratitud, el amor y el perdón

Medita

Descubre la inteligencia del corazón

Encuentra el sentido de tu vida

Ten fe


Extraído y adaptado de: Paz interior para gente ocupada de J. Borysenko.













 Licencia Creative Commons

17 de junio de 2013

Acallar el diálogo interior IV

 Cuarto nivel: quietud y éxtasis. 
Ahora estás llegando al lugar en el que te embargará el júbilo de acallar el diálogo interior. En este lugar, uno empieza a bloquear los pensamientos y es uno con la conciencia. Repara en el silencio de ésta.
 Al aquietarse tu mente, el júbilo empieza a destellar en las profundidades del cuarto nivel. El júbilo es un rango de la búsqueda espiritual especialmente digno de mención, porque su presencia confirma que has encontrado tu sendero. 
La sustancia básica de la vida es el júbilo que surge del movimiento espontáneo del momento presente. Con esta espontaneidad llega el verse libre del egocentrismo y del enjuiciamiento de uno mismo y de los otros. Esta mente en calma flota en el mar del júbilo. 
Este aquietamiento de la mente es una experiencia transcendental. Uno conoce el júbilo de no oír la interminable charla y de no necesitar a nadie para que confirme que uno está o no en la senda correcta. La quietud es una confirmación interior de que está experimentando una parte superior de sí mismo. 
A medida que te acostumbres a la quietud, te encontrarás con que la buscas de forma regular. Sabrás que hay una presencia dentro de ti. Pasado un corto período de tiempo, la piedrecilla alcanzará ese lugar de quietud.
 "Cuando el zapato te queda bien, te olvidas del pie". Éste es el estado mental al que te transporta el cuarto nivel: un gozoso olvido de lo que no encaja, porque la mente está en paz.

Quinto nivel: un espacio abierto a todas las posibilidades
Éste es el lugar definitivo del descanso. Está más allá del aquietamiento de la mente. Es el lugar interior en el que la mente se vacía de todo pensamiento y a uno le embarga la quietud.
"La primera paz, que es la más importante, es la que proviene del interior del alma de las personas cuando se dan cuentade su relación, su identificación con el universo y todas las fuerzas; y cuando se dan cuenta de que en el centro del universo mora el Gran Espiritu, y que este centro está realmente en todas partes, dentro de cada uno de nosotros" (Alce Negro). Ésta es la esencia del espacio abierto a todas las posibilidades, al que se ha denominado con muchos nombres. 
Imagina que dentro de ti hay un espacio, en lo más profundo del estanque.
Cuando uno es capaz de llegar a este lugar, mediante el poder que confiere la condición de espectador, se descubro que uno no es la ola sino el mar. Y recuerda que aquello que traigas al regresar de este ámbito es lo que resultará más significativo para tu búsqueda espiritual.
Es el espacio unificado. En el espacio unificado donde la piedrecilla alcanza su estado de reposo, tu eres uno con la vida. Con la energía de amor que se encuentra dentro de todo. 
Yo (W. Dyer) conozco el espacio unificado. Si algo sé de mecánica cuántica es que todas las cosas, cuando se las divide en sus más diminutos elementos, no son partículas sino espacio. Todos nosotros compartimos ese espacio unificado y esa experiencia es lo que hallarás en el núcleo de tu ser.
En lugar de concentrarme en un solo pensamiento, soy capaz de fijar mi conciencia entre pensamiento y pensamiento. 

Primer nivel aquí.
Segundo nivel aquí.
Tercer nivel aquí.


Extraído y adaptado de: Tu Yo Sagrado de W. Dyer













 Licencia Creative Commons

14 de junio de 2013

Acallar el diálogo interior III

Tercer nivel: muy por debajo de la superficie.

La piedrecilla está ahora muy por debajo de la superficie de tu mente. La charla disminuye y también lo hace la necesidad de analizar. Tu mente ve el flujo de las cosas y cómo están todas conectadas entre sí. Sintetizar equivale a reunir; analizar a separar.


A este nivel te acercas más a tu naturaleza espiritual. Tu puedes sentir el flujo de la gratitud, el júbilo y la aceptación. Sabes que estás conectado con toda la vida y te sirves de la mente para comprender tu lugar en el estanque.
Cuando la piedrecilla llega a la síntesis, todavía se está usando la mente. Sin embargo, aquí uno ya no es víctima. Se ha aprendido a controlar los pensamientos que entran y que salen.
En este nivel aceptas que las personas son únicas y que no puedes entender cómo ni por qué todos actúan de la forma en que lo hacen, incluido tu mismo. Uno se encuentra flotando en un nivel más profundo de la conciencia. Sentirás el fluir divino a través de todo y todos. Uno se siente más en paz.


La piedrecilla cae cada vez más lentamente hacia el fondo. Tu empiezas a conocer en profundidad quién eres sin que la mente tenga que entenderlo. Hasta ahora, tu has estado convencido de que la iluminación implicaba ser un explorador a la búsqueda de algo concreto. Ahora te das cuenta que no es así.
Te entregas al hecho de no entender y empiezas a experimentar la iluminación.
La piedrecilla cae más al fondo, en el centro de tu ser, deja atrás la fastidiosa charla, el análisis y la síntesis y llega al cuarto nivel. 



Primer nivel aquí.
Segundo nivel aquí

En próximas entradas los niveles restantes.

Extraído y adaptado de: Tu Yo Sagrado de W. Dyer












 
 Licencia Creative Commons

10 de junio de 2013

Acallar el diálogo interior II

Continuando con las diferentes profundidades del estanque....

Segundo nivel: justo por debajo de la superficie
Las agitaciones de la superficie tienen muy poco impacto por debajo de ésta.
Se puede continuar observando una tormenta desde debajo de la superficie, pero su presencia ya no se siente de la misma forma que cuando uno se encuentra en medio de ella. 
Del mismo modo, cuando puedes decender por debajo de tu mente, dejas tras de sí el bullicio de la charla. Aquí, la constante entrada y salida de pensamientos la reemplaza una forma de pensamiento diferente. Tu tienes mayor control sobre el proceso de tus pensamientos, aunque todavía te encuentras muy lejos del silencio. 
No obstante la actividad se encuentra ahora más concentrada. Si te quedas quieto, descubres que tus pensamientos están ahora analizando. Es aquí donde buscas razones para todo. Desmenuzas cada pensamiento e intentas descubrir por qué sucedió esto o falló aquello. Se establecen diálogos burlones con las persona de tu vida que no te han apoyado como tu piensas que deberían. 
Justo por debajo de la superficie tiene lugar el análisis.  Puedes sorprenderte analizando algo y realizar un esfuerzo por dejar de hacerlo, pero en este nivel existe un análisis constante. 
Piensa en una piedrecilla arrojada a la superficie del estanque. Llega un momento en que empieza a hundirse camino del fondo. Ha atravesado el nivel de la charla y está pasando a través de la parte analítica que se encuentra justo debajo de la superficie. Adopta la postura del espectador. Contempla cómo cae la piedrecilla y observa los pensamientos analíticos.
El análisis es la actividad mental a la que estamos dedicados cuando, de modo automático, nos hacemos silenciosos comentarios sobre todas las personas y las cosas. Esos comentarios silenciosos insisten en analizar tu progreso o ausencia del mismo. 
La dificultad reside en pensar que existe algo más aparte de este comento y encontrar cómo llegar a la paz y el éxtasis. Has de saber esperar. Llegarán por sí mismas. No juzgues ni te sientas frustrado. Deja que tu mente analice, y ten la seguridad de que antes o después la piedrecilla continuará el camino hacia el júbilo. A medida que vaya cayendo, dejarás atrás el análisis y llegarás al tercer nivel. 

Primer nivel aquí
En próximos entradas los niveles restantes.

Extraído y adaptado de: Tu Yo Sagrado de W. Dyer













 Licencia Creative Commons

7 de junio de 2013

Poema natural

Celebrar el mundo que te rodea


Escribir un poema sobre la belleza que se despliega a su alrededor es una magnífica manera de celebrar tus sentimientos, tus observaciones y tu gratitud por la abundancia de la naturaleza. También aprenderás a valorarte más a ti mismo mediante la observación del mundo natural

Toma un diario, un bloc de notas o un trozo de papel, coge un bolígrafo o tu lápiz favorito, y dedica algún tiempo en soledad para pasear por un parque, por la playa o incluso por el patio trasero de tu casa. Observa y escucha la belleza y la tranquilidad que te envuelve. Mientras caminas, toma notas mentales y escritas sobre lo que estás viviendo y sobre cómo te afecta. 

Una vez que hayas dedicado algún tiempo a explorar la zona, busca un lugar agradable donde sentarte y describe en el papel el mundo que te rodea. Intenta encontrar formas originales de hablar del mar, de un árbol, una flor o un pájaro. Después escribe un poema. No tiene porqué rimar. Investiga y expresa tu visión y tu nueva conciencia

Deja que las palabras fluyan, sin pensar en ellas ni juzgarlas


Ésta es una magnífica forma de relacionarte con la naturaleza y de empezar a ver realmente lo que tienes enfrente de ti. Comparte tu visión de esa belleza con otras personas, y vuelve a leer tus poemas cuando te sientas alterado, triste, enfadado, hundido, desesperanzado... Las maravillas de la naturaleza te devolverán la vida
Adaptado de: 101 ejercicios para el alma de Bernie Siegel (pag. 79).

Un cambio de mirada, una mirada más profunda, más consciente y más en el aquí y ahora del mundo que nos rodea, nos permite tener un mayor contacto con nuestro yo y con el presente. Una oportunidad de avanzar en nuestro propio descubrimiento personal.

Licencia Creative Commons

5 de junio de 2013

Acallar el diálogo interior

Los pensamientos entran y salen de nosotros durante todo el día y nosotros podemos observar esos pensamientos en lugar de identificarnos con ellos. No obstante, debemos recordar que los pensamientos se originan en nosotros. 

Con el fin de entender mi mente, me sirvo de la metáfora de un estanque de profundidad ilimitada. En este estanque hay 5 niveles. 


Primer nivel: la superficie
En la superficie del estanque se encuentra toda la agitación. Es en la superficie donde el viento agitará el agua, caerá lluvia y la henderá, las temperaturas frías helarán la superficie, y las temperaturas altas la devolverán a su estado líquido. Las tormentas harán que la superficie se torne violenta. El tiempo plácido devolverá a la superficie a una calma lisa y cristalina. Las horas y el polvo ensucian la superficie, la gente arroja piedras que perturban su calma, y todas las agitaciones son visibles. 

La superficie de nuestra mente es también el lugar en el que nosotros advertimos todas las agitaciones. Es el nivel "de charla". Es aquí donde multitudes de pensamientos se abaten de forma constante sobre la superficie de su mente. La charla va de economía, fechas límite, salud, hijos, citas, listas de compra, jubilación, vacaciones, violencia, conflictos de trabajo, relaciones sexuales, el libro que estás leyendo, el tráfico, las reparaciones del coche, lo que tienes miedo de decirle a tu madre, el dolor de cabeza....Podría llenar un millar de páginas con estos pensamientos fugaces. Ésta es la realidad de nuestra vida mental. Muchas agitaciones zumban en la superficie de nuestra menta, todas relacionadas con la vida cotidiana. 


Las tormentas de nuestra vida se convierten en violencia en nuestra mente. Los vientos de nuestra existencia crean agitaciones. Todo ello adopta la forma de pensamientos. 
La mente queda así por entero poblada de pensamientos relativos a la vida externa. 
Este tipo de existencia resulta extenuante. Pero más que cansarnos, este nivel nos impide experimentar la conciencia superior. Por desgracia, resulta probable que ésta sea la forma como nos hemos acostumbrado a utilizar nuestra mente. Puede que nos creamos que la mente no es más que el receptáculo de todos estos pensamientos. Y podríamos considerar que no hay nada que hacer. Hasta que exploremos otras posibilidades, podríamos creer que los pensamientos vienen y se van según su propia voluntad, y que en realidad no hay mucho que podamos hacer al respecto. Si nuestra mente está así ocupada, pues que así sea. 

Pero te insto a considerar esta postura....

Presta atención tanto al cuidado del nivel de superficie de tu mente, como a la profundidad y la anchura de tu mente, igual que si fueras el responsable de mantener limpio el estanque. La imagen de la superficie de un estanque azotada con violencia por una tormenta no recoge todo lo que sucede en el estanque. Algunos desperdicios que flotan en la superficie no lo degradan por completo.



En próximos entradas los niveles restantes.

Extraído y adaptado de: Tu Yo Sagrado de W. Dyer












 
 Licencia Creative Commons

31 de mayo de 2013

Afirmaciones sanadoras

Desde una psicología holística deseamos tener en cuenta todas las áreas de la persona: mental, emocional, corporal, relacional y espiritual. 

La afirmaciones sanadoras abarcan todas las áreas partiendo desde lo espiritual, desde mi punto de vista. De la fe de cada uno en que funcionan. 

Se trata de aseveraciones positivas acerca de quiénes somos y qué podemos llegar a ser o experimentar. Son útiles como agente de cambio, como herramientas para llevar a cabo las modificaciones que queremos en relación con nuestro pensamiento y nuestra experiencia (Jenkins, 1996, pag. 17). 

En este caso vinculo las afirmaciones a procesos físicos, enfermedades somáticas



 Abdominales, espasmos: Miedo. Interrupción del proceso.
"Confío en el proceso de la vida. Estoy a salvo".

Aborto espontáneo: Miedo. Miedo del futuro. Programación inoportuna.
"Siempre obra en mí la recta acción divina. Me amo y me apruebo. Todo está bien."

Absceso: Cólera relacionada con aquello que no se quiere soltar.
"Puedo desprenderme con confianza. De mi cuerpo solo sale lo que ya no necesito".

Abscesos: Amargura por heridas y agravios. Pensamientos de venganza.
"Dejo libres mis pensamientos para que se marchen. Lo pasado es pasado. Estoy en paz."

Accidentes: Incapacidad de hacerse valer. Rebelión contra la autoridad. Fe en la violencia.
"Libero la pauta que creaba esto. Estoy en paz. Soy digno y valioso."

Achaques: Ansia de amor. Deseos de ser abrazada.
"Me amo y me apruebo. Soy capaz de amar y soy digna de ser amada."

Acidez de estómago-úlceras: Miedo, miedo, miedo. Temor atenazante.
"Respiro profunda y libremente. Estoy a salvo. Confío en el proceso de la vida."

Acné: No aceptación de uno mismo. No gustarse.
"Soy una expresión divina de la vida. Me amo y me acepto tal como soy ahora."

Adicciones: Huida de uno mismo. Miedo. No saber amarse.
"Ahora descubro lo maravilloso que soy. Decido amarme y disfrutar de mí mismo."

Afta-candiasis-hongos bucales: Enfado por tomar decisiones equivocadas.
"Con amor acepto mis decisiones, sabiendo que soy libre para cambiar. Estoy a salvo."

Alcoholismo: « ¿De qué me sirve...?» Sensación de futilidad, culpa e incapacidad. Rechazo de uno mismo.
 "Vivo en el presente. Cada momento es nuevo. Elijo ver mi propio valor. Me amo y me apruebo."

Alergias-fiebre del heno: ¿Alérgico a quien? Negación del propio poder.
"El mundo es un lugar seguro y acogedor. Estoy a salvo. Estoy en paz con la vida."

Aliento desagradable-halitosis : Rabia e ideas de venganza. Experiencias que las respaldan.
"Con amor dejo marchar el pasado. Elijo expresar únicamente amor."

Amenorrea( sin menstruación ): Deseos de no ser mujer. No gustarse.
"Disfruto de ser quién soy. Soy una herniosa expresión de la vida que se expresa a la perfección en todo momento."

Amigdalitis, anginas, garganta: Miedo; emociones reprimidas. Creatividad sofocada. Fuerte creencia en la propia incapacidad de hacerse valer y de pedir lo que se necesita.
"Mi bien fluye libremente. A través de mí se expresan las ideas divinas. Estoy en paz."
"Es mi derecho satisfacer mis necesidades. Con facilidad y amor pido lo que necesito."

Amnesia: Miedo. Huida de la vida. Incapacidad de defenderse.
"Siempre me acompañan mi inteligencia, valentía y propio valer. Vivo confiada."

Ampolla febril- herpes labial, herpes simple, Ampollas: Resistencia. Falta de protección emocional.
"Fluyo suavemente con la vida y con cada experiencia nueva. Todo está bien.

Ampollas de células falciformes: La idea de no valer lo suficiente destruye la alegría de vivir.
"Este niño vive y respira el júbilo de vivir; se nutre de amor. Hay milagros todos los días."

Anemia: Actitud de «sí, pero». Falta de alegría. Miedo a la vida. Sentimiento de no valer lo suficiente.
"Confiadamente puedo experimentar alegría en todos los ámbitos de mi vida. Amo la vida".

Angustia: Falta de confianza en el proceso de la vida que fluye.
"Me amo y me apruebo; confío en el proceso de la vida. Estoy a salvo"

Asfixia, ataques de: temor. Desconfianza en el proceso de la vida. Estancamiento en la infancia.
"El mundo es seguro. Confío en la vida. Estoy a salvo creciendo."

Asma en los niños y bebés: temor a la vida. Deseo de no estar aquí.
"Este niño es recibido con amor y alegría. Este niño se encuentra seguro, a salvo, y está rodeado de amor."

Asma: sofocamiento del amor. Incapacidad de respirar solo. Sensación de ahogo. Llanto reprimido.
"Con confianza puedo responsabilizarme de mi propia vida. Escojo ser libre."

Astigmatismo: problemas con el «yo». Temor a verse realmente.
"Estoy dispuesto a ver mi propia belleza y magnificencia."

Bazo: obsesiones. Tendencia a obsesionarse.
"Me amo y me apruebo. Confío en el proceso de la vida. Estoy a salvo. Todo está bien."

Biliares, cálculos (colelitiasis): amargura. Pensamientos rígidos. Juicios condenatorios. Orgullo.
"Hay una alegre liberación del pasado. La vida es amable, yo también."

Boca: representa la incorporación de nuevas ideas y sustento.
"Me nutro de amor."

Bocio/tiroides: odio por haber sido agraviado. Víctima. Sentimiento de frustración, de insatisfacción.
"Soy el poder y la autoridad en mi vida. Soy libre de ser yo."

Brazos: representan la capacidad y habilidad para abrazar las experiencias de la vida. Como nos relacionamos con los demás.
"Con amor, naturalidad y alegría acojo y abrazo mis experiencias."

Bronquitis y molestias respiratorias: ambiente familiar conflictivo. Peleas y gritos. A veces, silencio.
"Declaro la paz y la armonía en mi interior y en mi entorno. Todo está bien."

Bulimia: terror desesperado. Frenéticoatiborramiento y purga de odio a uno mismo.
 "La vida me ama, me nutre y me apoya. Estoy a salvo viviendo."

Bursitis: cólera reprimida. Deseos de golpear a alguien.
"El amor relaja y libera todo lo que no se le parece."

Comezón o prurito: Culpa por el pasado. Remordimiento.
"Me perdono con amor. Soy libre."

Dolor: Culpa. Deseo de castigo. «No valgo».
"El pasado es pasado. Elijo amarme y aprobarme en el presente."

Dolores de cabeza o migraña: invalidación de uno mismo. Autocrítica. Miedo.
"Me amo y me apruebo. Con los ojos del amor me veo a mí misma y todo lo que hago. Estoy a salvo."

Enfermedad de Addison- suprarrenales : Grave desnutrición emocional. Cólera contra uno mismo.
"Con amor cuido mi cuerpo, mi mente y mis emociones."

Enfermedad de Alzheimer, demencia, senilidad: Negarse a enfrentar la vida. Desesperanza y desamparo. Cólera.  
"Siempre tengo una forma nueva y mejor de vivir la vida. Perdono y libero el pasado. Avanzo hacia la alegría."

Hemorroides-Ano: Zona de liberación de desechos.
"Con facilidad me libero de todo lo que ya no necesito en la vida."

 Llagas: palabras enconadas retenidas por los labios. Tendencia a culpar.
"En mi mundo de amor solo creo experiencias dichosas."

Problemas de dientes, herpes labial, lengua: opiniones rígidas. Mentalidad cerrada. Incapacidad de aceptar ideas nuevas.
"Acojo de buen grado las ideas nuevas y las preparo para digerirlas y asimilarlas."


Referencias:
Jenkins, J. (1996). El despertar espiritual del niño. Barcelona. Ed: New Age. (Descatalogado). 

 Licencia Creative Commons